 |
|
Señor, que a todas horas del día y de la noche, mi pensamiento a Tí se eleve.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, mis ojos te contemplen.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, mis oídos te perciban.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, tus perfumes me embelezcan.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, mi lengua y mis labios, tus virtudes canten.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, mis brazos te aprisionen.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, mis pasos te encaminen a tu paternal mansión.
Señor, que a todas horas del día y de la noche, de hinojos yo te adore más que los Ángeles todos, que más que todos ellos te debo yo.
Amén. |
|